Eugenio Vallejo Isla (1901-1969)

Eugenio Vallejo Isla (Vida y obra)

Eugenio Vallejo Isla (1937)
Eugenio Vallejo Isla (1937)

Eugenio Vallejo Isla (1901-1969). Nació el 12 de febrero de 1901 en Valladolid, Castilla la Vieja, (España) y murió el 20 de enero de 1969 en Barcelona, Cataluña, (España).

Fue anarquista y anarcosindicalista y obrero metalúrgico de la Hispano-Suiza, de la que era miembro de su Comité Obrero, militó en el Sindicato del Metal de la Confederación Nacional del Trabajo (CNT) de Barcelona y fue miembro del Comité Local de la Federación Anarquista Ibérica (FAI). Fue bastante activo durante las huelgas del sector en el periodo republicano.

Entre 1932 y 1938 colaboró en “Solidaridad Obrera”.

En 1933 hizo una gira de conferencias en diferentes sindicatos y ateneos (Barcelona, ​​Poblet, Sabadell, La Torrassa, etc.).

En octubre de 1933 se licenció del servicio militar obligatorio.

El 13 de diciembre de 1934 fue detenido, con Rafael Sellés, por la Brigada Especial como jefes del movimiento de protesta contra la jornada de 48 horas en el ramo de la metalurgia.

En abril de 1936 participó en un mitin en Barcelona.

A raíz del levantamiento militar fascista de julio de 1936 fue nombrado delegado de incautaciones de instalaciones industriales del Departamento de Guerra del Comité Central de Milicias Antifascistas de Cataluña. A petición de Buenaventura Durruti, que lo consideraba el más preparado de su sindicato, fue nombrado miembro de la Comisión de Industrias de Guerra (CIG) de la Generalidad de Cataluña en la Sección de Siderometalúrgica, que se constituyó el 7 de agosto de 1936. Por lo pronto confeccionó un balance de la situación de las fábricas y los talleres y propuso un plan de producción de armamento. Seguidamente contactó con los sindicatos confederales de productos químicos y con el de minería de Sallent, Barcelona, Cataluña, (España) con el fin de poner en marcha la producción en masa de productos bélicos. Antes de que la Generalidad de Cataluña, (España) se diera cuenta, puso en marcha las industrias de guerra y los consejos de obreros y soldados. Su tarea fue tan efectiva, 290 fábricas y 150.000 trabajadores dedicados a la fabricación de armamento en julio de 1937, que cuando la Generalidad, mediante el consejero de Hacienda Josep Tarradellas, controló la situación le respetaron en su cargo, convirtiéndose en el hombre de confianza de la CNT en la CIG.

Josep Tarradellas, consejero de Economía del Gobierno de la Generalidad de Cataluña, había confiado al ingeniero Víctor Pey Casado junto a su hermano Raúl, también ingeniero, y Eugenio Vallejo Isla, militante en Barcelona. Cataluña, (España) de la FAI y del Sindicatos del Metal de la CNT y delegado de la Comisión de Industrias de guerra de Cataluña (GIG), la transformación de la fábrica de automoción Hispano Suiza en una industrial de guerra, donde hace de asesor técnico de Vallejo. Se blindaban camiones con planchas de acero. Los tornos mecánicos, las fresadoras, las prensas de embutir y las rectificadoras servían para fabricar armas ligeras y munición. La fábrica estaba colectivizada y trabajaba por el Departamento Siderometalúrgica de la Comisión de Industrias de Guerra de Cataluña, que dirigía Tarradellas.

En septiembre de 1937 negoció, con Alejandro Otero, subsecretario de Armamento y Municiones del Gobierno de la República española, y sus asesores rusos, la integración de la industria catalana con la del resto del Estado. También frenó la producción de material de guerra al margen de la CIG. En su labor recibió el apoyo y el asesoramiento de Teodoro Colomina, Ferrán Latorre y Vladimir Bisxitzki, entre otros.

A pesar de la oposición del Partido Socialista Unificado de Cataluña (PSUC) en su tarea y la falta de apoyo del Gobierno de la República española, el consejero Tarradellas lo defiende, a él ya su gestión, ya que, a pesar de los sabotajes stalinistas (robo de blindados, obstáculos puestos por el Gobierno de la República para la concesión de las divisas necesarias para importar materias primas, dificultades en el abastecimiento de materiales, declaraciones injuriosas en la prensa, etc.), creó de la nada una industria bélica eficiente.

En mayo de 1938 la CIG se remodeló y pasó a llamarse Consejo Técnico de la CIG y ocupó el cargo hasta agosto de 1938 cuando este Consejo Técnico fue disuelto a raíz de perder la Generalitat la titularidad de sus fábricas y almacenes y pasar éstos a poder estatal.

A partir de mayo de 1938 dirigió la fábrica F-14 de Sarrià, en Barcelona. Cataluña, (España), ​​donde se montaba el mosquetón Mauser.

En estos años colaboró en diferentes publicaciones libertarias, como “Luz y Fuerza”, “Nuevo Aragón” y “Solidaridad Obrera”.

Al caer Barcelona en manos de los franquistas, en enero de 1939, cruza el Pirineo y fue encerrado en el campo de concentración de Barcarès, Rosellón, (Francia).

A finales de 1940 volvió Cataluña, (España) y montó un taller de metalurgia en Esplugues de Llobregat, Barcelona, Cataluña. (España). Este hecho fue censurado por la CNT que el repudió y lo expulsó de la organización sindical, según algunos autores.

Eugenio Vallejo Isla murió el 20 de enero de 1969 en Barcelona, Cataluña, (España).