Miguel Pérez Cordón (1909-1939)

Miguel Pérez Cordón (Vida y obra)

Miguel Pérez Cordón (1909-1939) nació en una finca del término municipal de Jerez de Frontera en el año 1909, aunque vivió con su familia en la localidad vecina de Algar hasta el año 1925, año en que se trasladaron a Casas Viejas, donde vivieron hasta 1930 en que recalaron en Paterna.

Desde muy joven militó en las ideas anarcosindicalistas, siendo animador de organizaciones en Paterna de Ribera. Allí fue uno de los fundadores del sindicato campesino y de la asociación sindical. Perteneció a la corriente más radical de la CNT y a la FAI, así como al grupo “Libre Examen” de Paterna. Fue uno de los más activos organizadores de la huelga campesina del verano de 1932 en Cádiz.

Además de su actividad huelguista, Pérez Cordón se dedicó a la propaganda en la prensa. Fue redactor del periódico madrileño “CNT” en el año 1933. Además, escribió novelas como “Amor y Tragedia” y “La vida de José”, en la colección “La Novela Ideal”. Precisamente, durante su estancia en Madrid comenzó a interesarse y defender las posiciones aliancistas en la CNT.

Regresó a Cádiz y puso en marcha una experiencia colectivista en una finca del torero Juan Belmonte pero fracasó.

En 1935 publicó en el periódico “La Tierra” un conjunto de artículos muy críticos con la trayectoria que había seguido la CNT. Fue protagonista de una agria polémica en la Federación Local de Cádiz y fue expulsado de la CNT.

Pérez Cordón fue compañero de María Silva Cruz, “La Libertaria” y nieta de Seisdedos, personaje del episodio de Casas Viejas. Pérez Cordón escribió artículos muy duros contra los propietarios de Casas Viejas a los que acusó de complicidad de la represión.

Al estallar la guerra consiguió escapar de su detención y huyó a Ronda, pero su familia fue asesinada casi al completo. En la localidad malagueña se alistó en las milicias y luchó en el frente hasta que fue herido en el mes de diciembre de 1936. Fue evacuado a Málaga y escribió al Comité Nacional de la CNT comunicando su lamentable situación, así como la de su cuñada, la única superviviente de la represión de los sublevados.

Al comenzar el año 1937 se puso a la cabeza del periódico de los sindicatos cenetistas de Cartagena. Pérez Cordón fue fiel a su espíritu crítico y escribió duros artículos contra las irregularidades que veía en la retaguardia republicana, por lo que fue procesado por delitos de imprenta en dos ocasiones. En consecuencia fue encarcelado en enero de 1938. Murió asesinado en marzo de 1939 en medio del fragor de los enfrentamientos con los comunistas en los últimos momentos de la guerra civil.